Payaso Ocasional
Buenos dias a todos los lectores de este blog y sobre todo a su redactor. Siempre digo que voy a ponerme a leer mi blog algún día para ver las diferencias que hay entre como era y como soy, no obstante nunca acabo de hacerlo. Por otro lado hay una cosa que contradice este hecho y es que escribo en diversas ocasiones sobre mi pasado. Hoy voy a hacerlo de forma clara debido a que me he dado cuenta de un vicio que he arrastrado con los años. Quizá este vicio sea mas carne de psicólogo que de autocrítica no obstante me parece interesante y util el comentármelo a mi y a vosotros mis lectores (si es que alguno hay).
Sobre octubre del año 2001 me pasó algo un poco gracioso. Digo gracioso porque a dia de hoy me doy cuenta de lo mucho que saqué de quicio todo aquello y lo equivocado que estaba, no obstante en aquella época no me hacía gracia de ningún tipo. Hasta tal punto consideraba que era una desgracia lo ocurrido que para mi era peor que si me matasen o me robasen todo lo que tenía. Es paradójico porque con los años y la perspectiva aquellos problemas eran un dulce caramelo en comparación con los problemas reales de la vida.
El caso es que lo que pasó fue unicamente el punto de partida de lo que quería exponer hoy. Recuerdo que tras aquel terriblísimo incidente me puse muy triste, adopté una actitud Emo que en la actualidad no se si existe como término pero que durante un tiempo se llamó así. Todo era muy Poe, todo era una balada gótica de esas en las que ángeles caídos lloran y tonterías por el estilo. El caso es que según pasó la gente no sabía como tantearme, si esperar a que yo me pusiese feliz, si apoyarme, si que leches pasaba.
Recuerdo que por aquella estaba en clase sentado un dia cualquiera hablando el profesor de las cosas típicas del curso. En ese contexto preguntó algo así como "¿quien va a ir al retiro?" y yo inocentemente respondí con dos cantantes de la época estilo "Riky Martin y Chayane". La gente se rió y yo seguí saliendo de esa depresión mediante las coñas. El problema es que desde entonces me he vuelto en situaciones sociales un poco payaso. Es decir me doy cuenta de que empiezo a contar paridas con el fin de caer bien a personas desconocidas o romper el hielo. Esas paridas a veces son graciosas (las menos) y muchas otras veces son tonterías que tras decirlas no me hacen gracia ni a mi.
El caso es que no puedo evitar seguir este comportamiento ridiculizante. Llego a un sitio, igual los primeros compases no hablo y soy distante, pero en cuanto cojo confianza gasto coñas y suelto tonterías. Me cansa hasta a mi esta actitud, me gustaría ser una persona mas seria. Yo creo que por culpa de obrar así muchas veces doy la imagen de que me lo tomo todo a coña o que no valoro la realidad. Esto me da mucha pena y francamente odio quedar de payaso en los sitios, no obstante el problema es que actúo como acto reflejo. Es decir es una cosa involuntaria que sale de mi por desgracia.
Bueno esa es mi reflexión de hoy. Así en imitación de Kal diré algo al final a modo de cosa-que-no-tiene-que-ver-pero-suelto-en-el-post, cómo cuando el dice algo que le gusta. Yo voy a hacer a la inversa y decir algo que Odio de mi:
Odio la dejadez que me invade en muchos aspectos. Me gustaría tener fuerza de voluntad para no caer en muchos de los vicios que tengo, todos ellos light, nada grave. Por ejemplo comer mucho o no hacer deporte. A veces veo los FB y los Tuenti de esos deformes natos que vienen de ser feos desde que los parió su madre (tipo Paquirrin y esta fauna) y me da pena que por descuido yo pueda ser limítrofe en actitudes.
Un saludo.
Sobre octubre del año 2001 me pasó algo un poco gracioso. Digo gracioso porque a dia de hoy me doy cuenta de lo mucho que saqué de quicio todo aquello y lo equivocado que estaba, no obstante en aquella época no me hacía gracia de ningún tipo. Hasta tal punto consideraba que era una desgracia lo ocurrido que para mi era peor que si me matasen o me robasen todo lo que tenía. Es paradójico porque con los años y la perspectiva aquellos problemas eran un dulce caramelo en comparación con los problemas reales de la vida.
El caso es que lo que pasó fue unicamente el punto de partida de lo que quería exponer hoy. Recuerdo que tras aquel terriblísimo incidente me puse muy triste, adopté una actitud Emo que en la actualidad no se si existe como término pero que durante un tiempo se llamó así. Todo era muy Poe, todo era una balada gótica de esas en las que ángeles caídos lloran y tonterías por el estilo. El caso es que según pasó la gente no sabía como tantearme, si esperar a que yo me pusiese feliz, si apoyarme, si que leches pasaba.
Recuerdo que por aquella estaba en clase sentado un dia cualquiera hablando el profesor de las cosas típicas del curso. En ese contexto preguntó algo así como "¿quien va a ir al retiro?" y yo inocentemente respondí con dos cantantes de la época estilo "Riky Martin y Chayane". La gente se rió y yo seguí saliendo de esa depresión mediante las coñas. El problema es que desde entonces me he vuelto en situaciones sociales un poco payaso. Es decir me doy cuenta de que empiezo a contar paridas con el fin de caer bien a personas desconocidas o romper el hielo. Esas paridas a veces son graciosas (las menos) y muchas otras veces son tonterías que tras decirlas no me hacen gracia ni a mi.
El caso es que no puedo evitar seguir este comportamiento ridiculizante. Llego a un sitio, igual los primeros compases no hablo y soy distante, pero en cuanto cojo confianza gasto coñas y suelto tonterías. Me cansa hasta a mi esta actitud, me gustaría ser una persona mas seria. Yo creo que por culpa de obrar así muchas veces doy la imagen de que me lo tomo todo a coña o que no valoro la realidad. Esto me da mucha pena y francamente odio quedar de payaso en los sitios, no obstante el problema es que actúo como acto reflejo. Es decir es una cosa involuntaria que sale de mi por desgracia.
Bueno esa es mi reflexión de hoy. Así en imitación de Kal diré algo al final a modo de cosa-que-no-tiene-que-ver-pero-suelto-en-el-post, cómo cuando el dice algo que le gusta. Yo voy a hacer a la inversa y decir algo que Odio de mi:
Odio la dejadez que me invade en muchos aspectos. Me gustaría tener fuerza de voluntad para no caer en muchos de los vicios que tengo, todos ellos light, nada grave. Por ejemplo comer mucho o no hacer deporte. A veces veo los FB y los Tuenti de esos deformes natos que vienen de ser feos desde que los parió su madre (tipo Paquirrin y esta fauna) y me da pena que por descuido yo pueda ser limítrofe en actitudes.
Un saludo.

1 Comments:
A mi me parece que eres demasiado crítico contigo mismo. Yo no te describiría como payasete precisamente
11:36 PM
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