si quieres que te escuchen procura no decir nada, en ese instante cada una de las personas que te rodeen estara pensando todas las cosas que podrias decir en ese momento.

jueves, enero 12, 2012

Carta a mi segundo padre

Recuerdo cuando terminé la carrera. Ese día siempre tenía claro lo que iba a hacer acto seguido de saber la última nota, sabía que iba a ir a verte y te iba a decir que había terminado. Siempre pensé que tu serías el primero en saberlo y quería que fueses el primero al que se lo iba a decir, no obstante las redes sociales hacen que a veces lo anuncies por entusiasmo y te saltes un poco el protocolo real de lo que vas a hacer. Sin embargo para mi tu fuiste el primero al que se lo dije, y de forma física sin duda lo has sido.

Encontrarte no fué dificil. Yo creo que la gente podía poner el reloj en hora por los sitios que frecuentabas cada día en tu rutina cotidiana. A tal hora sentado en el banco de la plaza, a tal hora el primer café, a tal hora un pequeño paseo hasta el parque, a tal hora el segundo y finalmente a casa. Recuerdo cómo acerté con el sitio, sin embargo tu venías ya en dirección a casa por la calle y me viste a lo lejos. Caminabas dificilmente, esa maldita inconveniencia que llevaba 17 años mermandote un brazo y una pierna y haciéndote necesitar de bastón hacía que no pudieses venir rápido hacia mi. En todo caso a mi eso no me importó y fui hacia ti lo mas rápido que pude. Según me viste levantaste el brazo hacia arriba y el bastón, luego me confesaste que "viste las estrellas" levantándolo del esfuerzo que te costó. Y fué entonces cuando te lo dije:

"Guelito, acabé la carrera!!"

"Que alegría!!, hasta para morir hay que esperar"

Ese es quizá el primero de los momentos que ahora me vienen a la cabeza, pero hay tantos que no sería capaz con mi limitada redacción de plasmar la importancia de cada uno de ellos. Recuerdo también que estaba haciendo cuando me enteré de todo. Estaba dando clase hace 3 meses a unos delegados sindicales del metal. En el descanso que les daba a las 11 para que tomasen el café, me sonó el teléfono, era mi madre, sabía que porque tosías mucho te había mandado al médico a ver si te sacaban unas placas:

"Lo que ha salido en las placas no es bueno, no sabemos que es pero tienen que hacerle mas pruebas"

Que curiosa es la vida, una de las personas mas negativas del mundo como soy yo, hasta que no lo vió evidente siempre negó que pudiesen ser otras cosas. Por aquella fecha todavía podías hacer tu vida, salir, disfrutar de tu rutina. Recuerdo cuando nos dijeron que la mancha era lo peor que se podía pensar, que no tenía operación, que no se podía tratar mas que para intentar contenerlo. Yo siempre fuí optimista e iluso, creía que mucha gente vivía con un pulmón, que quizá pudieses aguantar un tiempo con nosotros. Me ponía furioso con mis padres y mi abuela cada vez que decían que ojalá te fueses antes, que lo que nos iba a venir era muy duro y que ojalá te quedases ya. Yo creía que todo lo que veíamos era real, que había tratamientos, opciones, que siempre hay esperanzas y posibilidades. Ellos se reían de mi, nuevamente tachándome de iluso. Ahora ya se por que. Nada de lo que te hicieron sirvió, cada día estabas peor y todo era imparable. Lo único que consiguieron fue calmarte un poco y que estuvieras sin dolores.

Que enfermedad mas cabrona, otras ni se ven ni se sienten. Aún recuerdo cada viaje a casa los fines de semana y como tosías. Nunca he visto toser a nadie así, con cada tos, cada atragantón, es como si la enfermedad te recordase que estaba ahí, que te estaba haciendo sufrir. Tu siempre te cuidaste, como tuviste otros achuchones siempre tomabas una comida sana y tenías una vida sana, que injusto es todo. No eres tan mayor, eres un "joven" de 73 años, podrías haber durado 8 mas, un poco mas, cualquier año mas habría sido suficiente.

La quimioterapia no sirvió para nada. Al menos no te hizo sufrir. Yo juro que te vi mejor cuando te la daban, no se me sentí mas tranquilo, quizá pensé que te alargaría la vida. A las 3 semanas dejaron de ponértela porque no te solucionaba nada. Recuerdo esos días por noviembre en los que sabiendolo todo tenías una fuerza que ninguno teníamos. Recuerdo cuando me dijiste que te ibas contento porque estabas orgulloso de tus nietos, de donde habíamos llegado.

Las navidades no han sido especialmente felices. Recuerdo la pelea que tuve con mis padres el 25 porque me engañaron. Yo pensé que volveríamos a Gijón y comeríamos todos juntos en navidad, las últimas que pasaría contigo. Pero no, no me dijeron nada para que no protestase y no pudimos comer todos, no pudimos hacerlo cuando aún podías tomar turrón y estar feliz. Nunca me lo perdonaré.

Levantarse un 28 de Diciembre viendo como tu no estabas levantado a tu hora fue como poco raro. Tuvieses lo que tuvieses tu a las 9 siempre estabas levantado y tomándote tu café con tu zumo natural. Mas raro fué ver como llamaban una ambulancia, ver como yo mismo les abría la puerta de casa y como te vi salir en una camilla desorientado por la puerta del portal. Al menos yo te abrí la puerta del portal, al menos estuve ahí hasta que te fuiste de tu casa.

Ese día fue raro, tuve una comida con mis amigos de siempre, pero estaba con la cabeza en otro sitio. Recuerdo subir al hospital a urgencias a ver si te podía ver. Recuerdo ver como mi hermano me decía que te trasladaban a la Cruz Roja y que de ahí no ibas a salir ya. No me lo podía creer, me habría gustado darte tantas alegrías, poder ver como me casaba, como tenía trabajo fijo, darte tantas ilusiones. Casi me hace mas ilusion por ver tu cara de satisfacción que por el éxito personal.

Pasé cuantos días pude hasta el Domingo en la cruz roja. Estabas bien, hablabas, nos contaste de todo, hasta ella vino a despedirte y te hizo mucha ilusión. Te dejé el domingo hablando, no te dí un beso porque no soy de besos, porque esperaba dártelo mañana viernes cuando volviera a casa y pasase el fin de semana contigo.

Tener que coger un coche a las 12 de la noche para ir a Gijón no me importó. Máxime cuando mi abuela llamó diciendo que no ibas a pasar de esta noche, máxime cuando creí que aún estabas ahí y que iba a poder despedirme, total hace tres días estabas bien, cansado, incorporado, pero bien. Pero no estas bien. Verte así, sedado, jadeando, como un reloj que se agota es durísimo. No he podido estar mas de 20 minutos en la habitación en toda la noche. Dicen que eres fuerte y por eso sigues ahí, que quizá aguantes un poco mas, que ahora jadeas rápido, que luego lo haras mas lento y espaciado, y que finalmente te apagarás como una vela. Ahora que todavía estas aquí quiero despedirme como te mereces.

Gracias por todo lo que me has dado. Eres un padre para mi. Me has educado, me has querido, y me has ayudado en la vida avanzando como persona. Cuando me quedé en la calle y no tenía donde ir me diste tu casa, me abriste las puertas de par en par. No tenía ni ropa que ponerme, toda estaba rota y no te importó comprarme lo que hiciera falta. Me ayudaste a terminar la carrera, te alegraste mucho cuando te presenté a Begoña, a la que tu llamabas Begoñina. La misma a la que dijiste cuando tomamos ese último café allá por Noviembre cuando aún salías "Verte aquí me da ganas de seguir viviendo". Gracias por tu honradez, por ser una persona buena, justa, amable.

Solo puedo darte gracias por todo, esperar que no sufras mucho y decirte que la próxima vez que hablemos será en el cielo, donde yo no se si acabaré, pero tu sin duda tienes que estar y se te tienen que abrir las puertas de par en par. No puedo decirte hasta siempre, porque no quiero que te vayas. Siento no haber podido estar toda la noche junto a ti hoy, pero no podía verte así ni un minuto mas. Ojalá algún dia pueda hacer que estés donde estes, sigas estando orgulloso de mi y cada vez mas. Me duele mucho no poder darte la tranquilidad de verme con la vida solucionada, pero te garantizo que algún dia lo conseguiré y en casi todo sera gracias a ti.

Por último gracias por quererme. Lo repito porque se que tu me querías de verdad, como nadie me ha querido nunca. Quizá ni todo el dinero del mundo pueda pagar eso, y quizá sea lo que mas me duela, porque yo que te quiero tambien quiero que descanses ya.

Hasta siempre abuelito, hasta siempre papá.

miércoles, diciembre 21, 2011

Fin de año, (esta vez NO y otros cuentos)

Buenos días a todos lectores y lectoras de mi blog en silencio. Es momento ahora de realizar la tradicional liquidación de cuenta anual con los correspondientes ajustes de lo que ha pasado durante el año. En el fondo rendir cuentas no deja de ser en este caso mas que reflexionar, aún así como las tradiciones están para cumplirse yo sigo haciendo este post a modo de "despedida y cierre" intelectual de lo que ha podido ser la temporada.

Este año no ha sido indiferente en ningún aspecto, lo cual de por si lo vuelve un año tremendamente interesante. Ha sido un año de movimientos en todas las esferas, sentimental (quizá heredado del año anterior), laboral (con cambios importantes), académica (con la vuelta a las aulas), social (con nuevas amistades), familiar (con anuncios importantes). En definitiva, ha sido un año intenso en el que han pasado muchas cosas que se pueden resumir claramente en las siguientes:

Sentimental: Este año ha sido durillo por motivos evidentes. Tras un disgusto gordo a finales del anterior, arrastraba bastantes desilusiones en este aspecto. No obstante me ha gustado ver que pese a que todo se acaba, hay formas y formas de acabar en la vida. Por lo menos me queda el consuelo de saber que a dia de hoy estoy bien y que estoy dispuesto a vivir el día a día sin tener mayores preocupaciones en este aspecto. Obviamente no me voy a casar este año, ni el que viene, pero al menos no me he vuelto un emo raro royo 18 años.

Laboral: Claroscuros turbios que hacen el año complejo de analizar. Por un lado ha sido un año de máximo desarrollo personal en la faceta profesional. Acepté mucha responsabilidad y creo que he salido airoso de los toros de lidia que me tocaron faenar. No obstante a mitad del año corté por lo sano con mi relación laboral común y me tiré a la piscina. Quizá el tirarme a la piscina haya sido algo precipitado, máxime con la situación familiar que me impide vivir sin estabilidad económica durmiendo tranquilamente. No obstante puedo decir que he crecido mucho como profesional y que me agrada tremendamente la nutrida cantidad de experiencias que he vivido este año en este campo.

Académica: Bueno este año ha sido de vuelta a las aulas. Es cierto que de forma menos sangrante que afrontar una nueva carrera, pero igualmente ha supuesto sentarme en una clase y atender dia a dia a los profesores. De esta experiencia me llevo gratas ideas como la de que siempre, siempre, siempre queda muuuuuuucho por aprender. Que se puede aprender de muchas maneras es una verdad universal. A veces de los contenidos de las asignaturas, otras de las formas de exponer los oradores, otras de las correcciones que te hacen, pero a mi juicio todo eso suma y por lo menos me parece interesante. Se sigue resistiendo el doctorado, pero dejémoslo en un "todo llegará" optimista para el 2012. No se si por mi situación laboral podré terminar el Master sin que me toque irme a trabajar a cualquier parte, en todo caso espero que si porque es muy intenso y a su vez interesante.

Social: Bueno este ha sido un año de claroscuros sociales. El núcleo fundamental de mi vida sigue ahi y son mis amigos de siempre. Por otro lado me he podido mover mucho por España, he viajado mucho, he vivido mucho, he ido al extranjero un par de semanas, he conocido a gente interesante en el Master y demás. Ha sido un buen año y no me he vuelto una persona oscura. Me gusta saber que se pueden hacer nuevas amistades (como hice en el ex-trabajo) y que estas pueden ser buenas e interesantes. También he jugado al basket mas que en muchos años.

Familiar: Muy buenas noticias llegan a mi vida de forma meridianamente clara. Mi hermano se casa, no podría alegrarme mas. La verdad es que allá donde vaya siempre he podido sentirme muy orgulloso de él, su fuerza de voluntad, su forma de hablar, su potencial, siempre han sido un ejemplo ha seguir para mi. Ahora ha tenido nuevamente la fortuna de poder ampliar su experiencia en la vida con un paso importante como es el del matrimonio. Espero que todo salga bien (quizá habrá que leer el resumen del 2012 para ver como ha salido si es que llegamos) y que la ceremonia sea inolvidable.

Por otro lado mis abuelos están un poco mal, eso es algo negativo que quizá haya que resaltar porque el año acabará y ellos seguirán ahí hasta el final de este, pero lamentablemente creo que no podré decir lo mismo el año que viene de los dos. Son un pulmón fundamental y prácticamente como mis padres para mi por lo que me han criado y querido. Espero darles unas buenas navidades y que sean muy felices.

Nada mas, el año acaba y a nivel nacional (en general) ha sido un año de clara negatividad. Una crisis muy fuerte, los rescates a grandes paises europeos como Grecia, Portugal y quizá los problemas en Italia. La gente salió a la calle el 15 M a protestar por una negligente clase política, yo estuve en la asamblea de mi ciudad un par de días de paso. En futbol no ha habido grandes triunfos pero tampoco me suponen desilusiones importantes. Ha sido el año que menos he ido al cine de los últimos 10 y probablemente el que mas haya jugado a la consola con grandísimos títulos (Assassins Creed Brotherhood y Revelations, Infamous 2, Dead Space 2, Batman Arkham City, Sonic Generations, Portal 2, Deus Ex Human Revolutions que me ha parecido buenísimo, Star Wars Force Unleashed 2 que psé, Resident Evil 4 y 5, Castlevania LOS que ha sido muy bueno, etc...) y he podido viajar al extranjero y por toda España.

Al 2012 le pido que pueda tener estabilidad económica y sentimental, lo cual quizá es pedir mucho en la vida pero bueno por pedir que no quede que para algo es gratis. Un saludo y os deseo lo mejor para el año que viene. Entre otras cosas que no sea el último.

lunes, diciembre 12, 2011

Procastinación y otros cuentos

Es horrible ver como tienes trabajo pendiente y por ese falso colchón que representa el lapso "momento actual-plazo de entrega" se te va acumulando y te sientes impotente ante el transcurrso de las horas, minutos y segundos. Es una especie de hipnosis ridícula de la que tenemos perfecta constancia y conocimiento. Me recuerda a varias situaciones que se dan en el día a día y que pongo a título de ejemplo:

Ejemplo 1: Cinco Minutos mas

Este es uno de los mas claros ejemplos de hipnotismo personal. Se trata de aquellos momentos en los que estás semidespierto pero no consigues reunir fuerzas suficientes como para poder levantarte de la cama y librarte de esa manta que te proporciona calor y cobijo. La verdad es que es una situación un poco incómoda dado que sabes que quieres levantarte pero vives preso por las mantas que no te lo permiten. En cierta medida es una actitud o respuesta casi fisiológica, me resulta inevitable salvar este obstáculo en el día a día. Peor son los momentos en los que no vivimos sometidos a plazo y podemos retrasar la alarma una y otra vez. No se por que motivo cuanto mas duermo mas cansado estoy.

Ejemplo 2: Derrumbado ante el Ordenador


Este es uno de los casos mas raros que me suceden habitualmente. Se traduce en la incapacidad de usar el ordenador con buen fin (trabajo, estudios) pero por otro lado la imposibilidad de dejar de usarlo con fines estúpidos (distraer mi atención). No habrán sido pocas las noches de ociosidad en las que lejos de ponerme a dormir me he quedado enganchado a la pantalla exigiendo mas y mas contenidos y revisando páginas una y otra y otra vez que me ofrecen lo mismo. Al final acabas dejando (forzadamente) el ordenador y derrumbándote a las tantas sobre la cama para poder dormir. Nunca entenderé este tipo de hipnosis pero es de las mas peligrosas.

Esto son dos ejemplos claros de lo que pretendía explicar. Y me pasan demasiado. Yo creo que moriré siendo Barty "el de los planes incumplidos". Me parece increible como procastinando puedo madrugar como un campeón, levantarme, pasar frio, ducharme, sentarme ante el PC y sin embargo pasar horas sin hacer nada o haciendo el pijo. Es un dilema moral que jamás entenderé.

miércoles, noviembre 30, 2011

Lo que uno vale y otros cuentos

Buenos dias lectores de mi blog y escritor en particular. Hoy voy a hacer una apología del "yo", del individualismo narcisista y de la vida en general.

¿Que es lo que uno vale?. Lo que uno vale es la suma de una serie de indicadores sociales, profesionales y culturales. Tranquilos que esto no será una entrada teleológica en la que me dedicaré (como de costumbre) a divagar sobre amplios temas con difusas conclusiones. Yo hoy quiero hablar de lo que uno vale, lo que uno cree que vale, y lo que el valor de lo que vale vale. Si, no es un trabalenguas, ni tampoco es una maliciosa locución que pretenda confundir al palco, es simplemente una afirmación de la gorsería social en la que nos movemos.

¿Que es lo que valgo yo?. Pues si me lo preguntais con 10 años probablemente os diría una cosa, si me lo preguntais con 18 os diría otra, si me lo preguntais con 25 os diría una tercera y si me lo preguntais con 27 os diré una mas. Como podéis ver el valor de una persona es algo subjetivo pero en todo caso que cotiza en el mercado de la vida. Hagamos distinciones de lo que estoy tratando de exponer:

Cuando yo tenía diez años creía que era capaz de todo. Eso es algo que arrastro en la actualidad y frecuentemente creo que soy mi mayor enemigo porque frustro las espectativas de todo aquello que quiero lograr y que quiero verme hacer. En todo caso con diez años (sea por inconsicencia o por el motivo que sea) yo me consideraba capaz de ser el mejor futbolista, jugador de basket, pintor, cantante, minero y lo que terciase. En este caso estamos hablando de una perspectiva subjetiva basada en la creencia de que "si me ponía a hacer algo" con el tiempo y algo de esfuerzo lograría ser el mejor. Reitero que no considero equivocada esta afirmación a día de hoy. Quizá lo único sea modularla diciendo que en la vida se tienen aptitudes para según que cosas y no significa no valer el no ser el mejor en todo, lo que debe avergonzar es no ser el mejor en aquello que puedes serlo según tus facultades.

Tiempo ahora para analizar mis queridos 18 años. A esa temprana edad que ya queda mas o menos lejana yo me consideraba una persona claramente inferior en muchos aspectos al resto de congéneres de mi edad. En un primer lugar porque venía (y vengo) de una educación castrada que ha frustrado uno de los aspectos principales de mi vida cómo es el de haber crecido en un ambiente distinto e igualitario. Es evidente que los de siempre dirán que salimos bien y que no somos pirados que matamos gente como locos (tiempo al tiempo) pero si es cierto que dentro de lo bien "en unas cosas" salimos muy mal y verdes en muchas otras. No olvidemos que aunque nos daban clase padres de familia también nos la daban inadaptados en determinadas esferas por haber renunciado a ellas y nunca haberse expuesto. Es el día de hoy que no me veo cómodo en esas edades hablando con un magister encargado de dirigirme sobre temas de pareja. Dirigían en cuestiones humanas muy tangenciales como es la fé, el bien, y demás vaguedades lingüísticas que en mi caso ya tenía claras necesitando orientación en algo mas.

Además lo que uno vale a esa edad está vinculado con lo que uno quiere. Es la época de salir, de la tontería, de las niñas monas que con el tiempo son errores continuos porque ni eran tan monas ni eran tan niñas. En fin, es el tiempo de darse una hostia y despertar en muchas cosas. Allí dada mi nulidad con la parte femenina de la operación sentimental, me sentía un verdadero triste por no poder tener lo que quería. Los sueños de futbol (que nunca tuve) o demás periplos profesionales se eclipsaban por esa idea, la de tener a alguien que me quisiera y o bien no obtenerlo, o bien ser rechazado por monstruos y feas que me dejaban perplejo (a lo contigo no bicho).

Llegamos a la época de los 25 años de edad, ahí uno se situa (al menos en mi caso) en el limbo de la vida. La universidad es en sí un universo en todo, no solo en la expansión cultural y doctrinal del fomento de la sociedad respetada. Además la universidad es un limbo vital en el que ni hay que trabajar, ni hay problemas, ni nada de nada. Uno dedica la carrera a formarse, a vivir las clases y a vivir la vida. Con ese punto de partida hemos de decir que en la universidad yo me sentía mucho mas válido. Con una pareja que te quería y te apreciaba por lo que eras, un coche para ir donde quería y sin duda la gente te conocía y apreciaba. Nuevo prisma de la perspectiva del valor. Valías para ese mundo, pero ay amigo, la vida pide mucho mas.

Llegamos al momento actual, momento de conmoción cerebral. Estoy muy contento de mi valía profesional, sin duda me alegra saber que tanto meterme en la cabeza la letra, el libro, el renglón y el párrafo me ha servido de algo. No obstante sigue cojeando lo de siempre, el factor fundamental, el factor humano. ¿Eso es lo único que importa?, si y no. Si cuando quieres, no cuando tienes.

Esa es la reflexión de hoy, si vales no seas gilipollas y lucha por lo que mereces, no por las migas que te dan. Un beso.

martes, noviembre 22, 2011

Payaso Ocasional

Buenos dias a todos los lectores de este blog y sobre todo a su redactor. Siempre digo que voy a ponerme a leer mi blog algún día para ver las diferencias que hay entre como era y como soy, no obstante nunca acabo de hacerlo. Por otro lado hay una cosa que contradice este hecho y es que escribo en diversas ocasiones sobre mi pasado. Hoy voy a hacerlo de forma clara debido a que me he dado cuenta de un vicio que he arrastrado con los años. Quizá este vicio sea mas carne de psicólogo que de autocrítica no obstante me parece interesante y util el comentármelo a mi y a vosotros mis lectores (si es que alguno hay).

Sobre octubre del año 2001 me pasó algo un poco gracioso. Digo gracioso porque a dia de hoy me doy cuenta de lo mucho que saqué de quicio todo aquello y lo equivocado que estaba, no obstante en aquella época no me hacía gracia de ningún tipo. Hasta tal punto consideraba que era una desgracia lo ocurrido que para mi era peor que si me matasen o me robasen todo lo que tenía. Es paradójico porque con los años y la perspectiva aquellos problemas eran un dulce caramelo en comparación con los problemas reales de la vida.

El caso es que lo que pasó fue unicamente el punto de partida de lo que quería exponer hoy. Recuerdo que tras aquel terriblísimo incidente me puse muy triste, adopté una actitud Emo que en la actualidad no se si existe como término pero que durante un tiempo se llamó así. Todo era muy Poe, todo era una balada gótica de esas en las que ángeles caídos lloran y tonterías por el estilo. El caso es que según pasó la gente no sabía como tantearme, si esperar a que yo me pusiese feliz, si apoyarme, si que leches pasaba.

Recuerdo que por aquella estaba en clase sentado un dia cualquiera hablando el profesor de las cosas típicas del curso. En ese contexto preguntó algo así como "¿quien va a ir al retiro?" y yo inocentemente respondí con dos cantantes de la época estilo "Riky Martin y Chayane". La gente se rió y yo seguí saliendo de esa depresión mediante las coñas. El problema es que desde entonces me he vuelto en situaciones sociales un poco payaso. Es decir me doy cuenta de que empiezo a contar paridas con el fin de caer bien a personas desconocidas o romper el hielo. Esas paridas a veces son graciosas (las menos) y muchas otras veces son tonterías que tras decirlas no me hacen gracia ni a mi.

El caso es que no puedo evitar seguir este comportamiento ridiculizante. Llego a un sitio, igual los primeros compases no hablo y soy distante, pero en cuanto cojo confianza gasto coñas y suelto tonterías. Me cansa hasta a mi esta actitud, me gustaría ser una persona mas seria. Yo creo que por culpa de obrar así muchas veces doy la imagen de que me lo tomo todo a coña o que no valoro la realidad. Esto me da mucha pena y francamente odio quedar de payaso en los sitios, no obstante el problema es que actúo como acto reflejo. Es decir es una cosa involuntaria que sale de mi por desgracia.

Bueno esa es mi reflexión de hoy. Así en imitación de Kal diré algo al final a modo de cosa-que-no-tiene-que-ver-pero-suelto-en-el-post, cómo cuando el dice algo que le gusta. Yo voy a hacer a la inversa y decir algo que Odio de mi:

Odio la dejadez que me invade en muchos aspectos. Me gustaría tener fuerza de voluntad para no caer en muchos de los vicios que tengo, todos ellos light, nada grave. Por ejemplo comer mucho o no hacer deporte. A veces veo los FB y los Tuenti de esos deformes natos que vienen de ser feos desde que los parió su madre (tipo Paquirrin y esta fauna) y me da pena que por descuido yo pueda ser limítrofe en actitudes.

Un saludo.

martes, noviembre 08, 2011

La cartelera de los Sábados muertos

Buenos días a todos.

Hoy toca hablar de los momentos que por desgracia vivimos todos los Españoles. A mi me gusta poner el gentilicio en mayúscula así que los pulcros en gramática que me disculpen. En todo caso me refiero a que actualmente vivimos el "fervor" electoral que mas bien es una epidemia que unas meras fiebres pasajeras. El problema radica y estriba en que mucha gente vive agotada y agobiada por los problemas cotidianos y por desgracia los cambios legislativos y macroeconómicos son muy difíciles de llevar a buen puerto en poco tiempo por muy buenos que sean los gestores.

Hoy por hoy tenemos una situación económica que preocupa. Nos quejamos de la entrada de Rumanía y Bulgaria en la UE pero por desgracia vamos a acabar como ellos o peor. Por poner un ejemplo drástico, si a día de hoy mis padres faltasen yo sería un indigente. Esto es una realidad tangible que no se puede esquivar con palabrerías electorales. Si no tuviese alguien que me sustentase, o mis padres perdiesen el empleo yo me vería en la calle comiendo una rata o alguna de esas situaciones clásicas que tanto aparecen en las "game over movies" que nos tiene acostumbrado hollywood a sacar de vez en cuando (vease Cinderella Man y demás).

El problema es que el comentario mas habitual entre mis habituales y entre algún extraño cercano es que "el 2012 hay que darlo por perdido también". Si me apuran yo avanzo que hasta el 2015 aquí nada de nada. El problema es que para el 2015 quedan (aun y en menor medida) 4 años. No me veo sinceramente aguantando 4 años de desgaste económico sin ingresar un duro o ingresando muy poco. Sobre todo porque dentro de 4 años tendré 31 y no se que querrá el mercado laboral de mi a esas edades. A dia de hoy con experiencia, formación (y mas que estoy adquiriendo en los últimos meses) y juventud no quiere nada, en el 2015 ni me lo quiero imaginar.

Por otro lado el problema no solo estriba en "acabar de caer", cuando comience el repunte en 2015 (y esperemos que comience) este será pausado y no sabremos bien cuantos se llevará por delante hasta entonces. Es decir, que igual para recuperarse de una guerra hay que ser de los que han quedado vivos tras la batalla y esta guerra no la ganamos. Una vez contrastado que perdiendo hemos quedado vivos y podemos volver a casa desde donde estábamos refugiados, hay que volver a construir el nido. El problema es que económicamente ni yo ni 5 millones de amigos tenemos mucho que decir en ese sentido. Hay gente que necesitaba mejorar desde ayer y todavía va a tener que esperar años hasta poderse ver medio bien.

Añadamos a ese problema las continuas subidas irreales de todo. La luz, el agua, los teléfonos mas caros de toda la UE, etc... A esas alturas la precariedad laboral a la que aspiraremos rozará la época de mis abuelos. Al menos espero que como ellos pueda tener alguien a mi lado con el que tirar para alante durante muchos años.

Finalmente viene la pregunta mágica ¿A ó B?. Me encanta votar y manifestar mis intereses y personalidad en las urnas. El problema es que, dando respuesta al título del post, me encuentro conque todos los candidatos son como las carteleras de los Sábados muertos. Es decir, esos fines de semana que el tedio te tira en casa y llamas a algún amigo para hacer "algo" y os poneis telefonicamente a ver la cartelera del periódico. Poco a poco se comprueba que hay películas que "psé" y que quizá veriais pero que es mas por la obligación de salir y no estar en casa que por las ganas de verla.

Vamos en resumen que actualmente no hay ningún partido que me llame la atención y no quiero tirar el voto. Quizá sea porque las firmas que exigen en las nacionales haga que el pluralismo político se reduzca mas que en las autonómicas y locales. En todo caso me daría pena no ir a votar pero no se que voy a hacer cuando vaya. Tengo claro a quien nunca votaría, tengo claro a quien no quiero votar, lo que no sé es a quien quiero de verdad. No me gusta expresarme en términos de "mal menor" y menos electoralmente. No quiero que me gobierne un mal por muy menor que sea.

miércoles, noviembre 02, 2011

Malas Rutinas

Hola, ¿hay alguien ahí?. La verdad es que el tiempo pasa de forma demasiado rápida. Dentro de poco va a hacer 4 meses que dejé el trabajo para iniciar el periplo por mi cuenta. La verdad es que una de las cosas que mas me preocupa a dia de hoy son las malas rutinas que estoy adquiriendo y que antes no tenía.

Anteriormente cuando quería lograr algo solía esforzarme mucho mas o poner mas empeño. Sin embargo ahora me doy cuenta de que paulatinamente estoy dejándome poco a poco. Antes tenía ganas de hacer régimen, de pasear, de salir aunque fuese a tomar un café y volver a casa. Hoy en dia me estoy volviendo un ser demasiado cerrado en mi hogar sin salir ni mayores actividades. Creo que de forma progresiva se ha ido produciendo una desaceleración en mi vida social que ha ido poco a poco muriendo hasta llegar a niveles prácticamente vegetativos. Digo paulatinamente porque hay un momento en el que acabas la carrera y todavía eres un tronco ardiendo que conserva buena parte de los amigos y conocidos que allí se hicieron. Luego con el tiempo, y al margen de la gente con la que puedes cortar por problemas y discusiones, acabas perdiendo esos grupos que tenías y con los que solías quedar para tomar un café y ponerse al día.

Mi dia a dia es bastante aburrido. A veces veo como la gente disfruta con actividades así pero yo francamente aborrezco esta tediosa monotonía. Básicamente por semana me dedico a ir a mi despacho a tratar de salir adelante, luego por las tardes me tocan 5 horas de clases que son bastante tediosas, finalmente los Viernes como vuelvo a casa me toca coger el autobús de las 10 de la noche y llegar a mi hogar sobre las 12.

Fruto de este precioso plan vienen los problemas. Muchas veces estoy muy cansado para hacer cualquier cosa y no me apetece hacer casi nada. Sin embargo donde lo evidente sería descansar, si me quedo tumbado en casa con el portatil me pongo a ver series y películas hasta las tantas de la mañana. Mis horarios se vuelven caóticos y sin sentido y eso me preocupa. Eso y que todo lo que antes no me daba pereza alguna ahora me da bastante.

En fin, un saludo.